En la actualidad atendemos a un complejo sistema económico internacional que cambia constantemente con las decisiones y políticas de cada Estado. Cada uno ellos posee un nivel de desarrollo económico distinto, así como intereses y objetivos propios que buscan alcanzar a través de sus políticas estatales y su política exterior.
A partir de la segunda mitad del siglo XX y tras la Primera y Segunda Guerra Mundial han surgido diversas Organizaciones Interestatales enfocadas en mejorar las relaciones entre Estados y evitar que surjan nuevamente conflictos armados de tal magnitud. La ONU es la más destacada de estas organizaciones y la que cuenta con más Estados miembros (193 actualmente). A partir de su fundación sus órganosy consejos se han especializado según sus ejes de estudio y acción: administrativos, seguridad y justicia, economía, y aspectos sociales.
Sin embargo al pasar los años han surgido otras Organizaciones Interestatales, entre las que destacan las enfocadas en el aspecto económico. El constante impulso al liberalismo económico y el auge del neoliberalismo en la década de los 80´s propiciaron la creación de organismos independientes de la ONU como la Organización Mundial del Comercio (OMC), que actualmente juega un papel primordial en las relaciones económicas interestatales junto a los organismos especializados de la ONU: Banco Mundial (BM) y Fondo Monetario Internacional (FMI).
Consideramos que la importancia de la OMC radica en su requisito de unanimidad para tomar decisiones y firmar acuerdos. Es justamente esta característica la que lo diferencía de otros Organismos como la ONU que cuenta con un Consejo de Seguridad con la facultad del veto, y cuyo sistema ha sido criticado varias veces por satisfacer y beneficiar únicamente a ciertos Estados y sus intereses.
Las medidas impulsadas por el presidente Donald Trump no sólo son poco diplomáticas, sino que podrían ser calificadas como represalias contra la OMC. “Estados Unidos generó una crisis en la OMC al bloquear el nombramiento de nuevos jueces, lo que limita el sistema de acuerdos de disputas en momentos en que la entidad afronta enormes desacuerdos respecto a si las políticas comerciales de China son justas”. En este contexto llama la atención la declaración del ex director de la Organización, Pascal Lammy: "Sí una gran potencia no quiere jugar bajo las reglas del comercio internacional, el resto va a tener que reaccionar."
